Del Salmo 51
Señor, abre mis labios,
y mi boca proclamará tu alabanza.
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio,
y renueva un espíritu firme dentro de mí.
No me eches de tu presencia,
y no quites de mí tu santo Espíritu.
Dame otra vez el gozo de tu salvación;
y que tu noble Espíritu me sustente.
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo:
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén
Lectura
Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos
hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo
de los muertos.
--- I Pedro 1:3
(Puede seguir un período de silencio.)
Credo de los Apóstoles
Creo en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor.
Fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo
y nació de la Virgen María.
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato.
Fue crucificado, muerto y sepultado.
Descendió a los infiernos.
Al tercer día resucitó de entre los muertos.
Subió a los cielos,
y está sentado a la diestra de Dios Padre.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de los muertos,
y la vida eterna. Amén.
Oraciones
(Puede ofrecerse plegarias por nosotros mismos y por los
demás)
El Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén
Colecta
Señor Dios, todopoderoso y eterno Padre, no hiciste llegar sanos y salvos hasta este nuevo día:
Consérvanos con tu gran poder, para que no caigamos en pecado, ni nos venza la adversidad;
y, en todo lo que hagamos, dirígenos a realizar tus designios; por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
arriba
Del Salmo 113
Alaben las obras del Señor;
alaben el Nombre del Señor.
Sea bendito el Nombre del Señor,
desde ahora y para siembre.
Desde el nacimiento del sol hasta donde se pone,
sea alabado el Nombre del Señor.
Excelso sobre todas las naciones es el Señor,
sobre los cielos su gloria.
Lectura
Oh Dios, tú guardarás en completa paz a aquél cuyo pensamiento en ti perserva;
porque en descanso y en reposo seremos salvos; en quietue y en confianza será nuestra fortaleza.
--- Isaías 26:3; 30:15
Oraciones
(Puede ofrecerse plegarias por nosotros mismos y por los
demás)
El Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén
Colecta
Bendito Salvador, en esta hora colgabas en la cruz, extendiendo tus brazos amorosos:
Concede que todos los pueblos de la tierra miren hacia ti y sean salvos; por tu entrañable misericordia. Amén.
Lord Jesus Christ, you said to your apostles, "Peace I give to
you; my own peace I leave with you:" Regard not our sins, but
the faith of your church, and give to us the peace and unity of
that heavenly City, where with the Father and the Holy Spirit
you live and reign, now and for ever. Amen.
arriba
Esta devoción puede usarse antes o después de la cena.
Luz alegrante,
claridad pura del sempiterno Padre celestial,
Jesucristo, santo y bendito:
Ahora que hemos llegado al ocaso del sol,
y nuestros ojos miran la luz vespertina,
te alabamos con himnos, oh Dios: Padre,
Hijo y Espíritu Santo.
Digno eres de ser alabado en todos los tiempos
con voces gozosas,
oh Hijo de Dios, Dador de la vida;
por tanto te glorifica el universo entero.
Lectura
No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor; y
a nosotros como siervos de ustedes por amor de Jesús. Porque Dios, que mandó que
de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció
en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la
gloria de Dios en la faz de Jesucristo.
--- 2 Corintios 4:5-6
Oraciones
(Puede ofrecerse plegarias por nosotros mismos y por los
demás)
El Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén
Colecta
Quédate con nosotros, Señor Jesús, ahora que la noche se acerca
y ha pasado el día. Sé nuestro compañero en el camino, enciende
nuestros corazones, y despierta la esperanza, para que te
conozcamos tal como te revelas en las Escrituras y en la
fracción del pan. Concede esto por amor de tu Nombre. Amén.
arriba
Salmo 134
Y ahora bendigan al Señor,
siervos todos del Señor,
los que de noche están de pie en la casa del Señor.
Eleven las manos hacia el santuario,
y bendigan al Señor.
El Señor que hizo los cielos y la tierra,
te bendiga desde Sión.
Lectura
Tú estás entre nosotros, oh Señor, y sobre nosotros es invocado
tu Nombre; no nos desampares, Señor nuestro Dios.
--- Jeremías 14:9,22
(Puede decirse lo siguiente:)
Ahora despides, Señor, a tu siervo,
conforme a tu palabra, en paz;
Porque mis ojos han visto a tu Salvador,
a quien has presentado ante todos los pueblos:
Luz para alumbrar a las naciones,
y gloria de tu pueblo Israel.
Oraciones
(Pueden seguir plegarias por nosotros mismos y por los demás.
Es apropiado que se incluyan oraciones de acción de gracias por
las bendiciones del día, y de penitencia por nuestros pecados.)
El Padre Nuestro
Padre nuestro que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga tu reino,
hágase tu voluntad,
en la tierra como en el cielo.
Danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden.
No nos dejes caer en tentación
y líbranos del mal.
Porque tuyo es el reino,
tuyo es el poder,
y tuya es la gloria,
ahora y por siempre. Amén
Colecta
Visita, oh Señor, este lugar, y ahuyenta de él todas las asechanzas del enemigo; que tus
santos ángeles moren con nosotros para preservarnos en paz; ye que tu bendición sea siempre
sobre nosotros; por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
arriba