
Esta tumba de mármol fue construida en 1810, una representación poco convincente de la tumba del jardín donde enterraron a Jesús. Está parada hoy ardiendo con las lámparas del aceite que reflejan en el mármol rosáceo y las guarniciones de oro. Un lugar pequeño, un lugar adornado, un lugar algo feo, un lugar notable santo, el lugar de la resurrección de Jesús, porque profundamente debajo de esta losa de mármol miente una tumba, una de muchas tumbas en esta área entera que los empujes arqueológicos han demostrado para ser un cementerio del primer siglo. Profundamente debajo de esta losa de mármol mienten las ruinas de una cuarta capilla del siglo, la capilla de la Resurrección de nuestro señor Jesús Cristo.
Cuando igualaba, vino un hombre rico de Arimathea, nombrado José, que era también un discípulo de Jesús. Él fue a Pilate y pidió el cuerpo de Jesús; entonces Pilate lo pidió para ser dadole. José tomó tan el cuerpo y lo envolvió en un paño de lino limpio y lo puso en su propia tumba nueva, que él tenía desbastar en la roca. Él después rodó una gran piedra a la puerta de la tumba y fue lejos. La Maria Magdalene y la otra Maria estaban allí, sentándose enfrente de la tumba. (Matthew 27:57-61)
La Maria Magdalene y la otra Maria estaban allí, sentándose enfrente de la tumba. Sentada y el mirar justos. ¿Y nosotros? También esperamos y miramos con ellas. Miramos un mundo para el cual Jesús se permitió que fuera clavado a la cruz. Miramos un mundo que siga siendo tan imperfecto como el mundo en el cual Jesús vivió. Miramos un mundo donde todavía está un battle-ground Jerusalén misma. Y, como la Maria Magdalene y la otra Maria, miramos con la esperanza de que, poder ver también que la vida continúa más allá de la cruz, de modo que nosotros y todos que han seguido la manera de la cruz poder encontrarla verdad ningunos con excepción de la manera de la vida y de la paz. Amen.
Aquí pude permanezco y canto,
Ninguna historia tan divina;
Nunca estaba el amor, rey querido,
¡Nunca estaba la pena como thine!
Éste es mi amigo,
En de quién alabanza dulce
Yo todos mis días
Podía pasar alegre.
La pasión de nuestro señor y sus méritos infinitos estén a nosotros para el perdón de pecados, el aumento de la tolerancia, y la recompensa de la vida eterna; y sigue habiendo la bendición del Todopoderoso del dios, del padre, el hijo y el alcohol santo, esté sobre nosotros y con nosotros siempre. Amen.